La historia de los invernaderos

Estamos acostumbrados a verlos en nuestros campos y cuando hacemos viajes por carretera. Pero, ¿alguien sabe cuándo se inventaron los invernaderos? ¡Te lo contamos! 

La idea nació entre el 14 y el 37 d.c, durante el reinado de Tibero, el segundo emperador romano. El objetivo era garantizar la supervivencia de los cultivos y plantas en entornos y circunstancias extremas. 

Antes de esto plantaban los cultivos en carros, para meterlos en el interior por la noche y con temperaturas bajas o altas. 

Durante el período medieval (siglo XIII), en España nació el primer invernadero al que nombraron ‘jardín botánico’. La estructura fue construída con la intención de proteger plantas exóticas del exterior. 

Ya en el Renacimiento (siglo XV), en Francia se empezaron a diseñar obras para cultivar plantas de uso frecuente en medicamentos. 

En el siglo XIX, Europa abolió los impuestos sobre las ventanas de vidrio. Por ello, aumentó su popularidad y comenzó a ser tendencia en la moda arquitectónica. En este periodo se construyeron grandes invernaderos: Crystal Palace de Londres, Crystal Palace de Nueva York y Glaspalast de Múnich. 

Los invernaderos hoy se diseñan para acoger dentro de ellos un cultivo hortícola que será tratado a lo largo de su ciclo de vida como un insumo de producción, al cual se le unirán otros (como agua, combustibles, fertilizantes, productos fitosanitarios, mano de obra, etc.). 

Los primeros materiales plásticos se empezaron a utilizar alrededor de 1948 en Estados Unidos. A España llegaron en 1958 a Canarias y en 1965 a la península. 

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